En el marco de las acciones de prevención y promoción de la salud mental, el viernes 11 de septiembre se dio inicio a una serie de actividades orientadas a fortalecer el bienestar socioemocional, el autocuidado, la identificación de redes de apoyo y la importancia de pedir ayuda cuando algo nos preocupa o resulta difícil de afrontar.
La propuesta se desarrolló desde un enfoque preventivo y formativo, poniendo énfasis en aquellos factores protectores que contribuyen al cuidado de la salud mental: reconocer y expresar lo que sentimos, identificar aquello que nos ayuda a sentirnos mejor, saber quiénes son las personas a las que podemos acudir y comprender que escuchar, acompañar y ofrecer ayuda también son formas de cuidarnos como comunidad.
Actividades en Enseñanza Básica
Durante los recreos, los niños y niñas participaron en distintos espacios interactivos instalados en el patio de Enseñanza Básica. Uno de ellos fue el mural “Mis redes de apoyo”, cuyo centro estuvo compuesto por un espejo que invitaba a cada estudiante a reconocerse como parte importante de su propia red de cuidado. Desde él, distintos hilos conectaban simbólicamente con la familia, amistades, compañeros y compañeras, docentes, asistentes de la educación, el colegio, clubes deportivos y otros espacios significativos de apoyo.
Asimismo, se construyó un mural participativo en el que los y las integrantes de nuestra comunidad educativa compartieron sus reflexiones mediante post-it, respondiendo a preguntas como: ¿Quiénes me cuidan?, ¿cómo puedo cuidar a otros?, ¿qué significa para mí cuidar?, ¿cómo podemos fomentar el buen trato?, ¿cómo puedo acompañar a alguien que lo necesita?, ¿a quién puedo pedir ayuda cuando algo me preocupa? y ¿qué me hace sentir cuidado/a?
A partir de estas respuestas, el mural fue creciendo como una construcción colectiva que permitió visibilizar las distintas formas de cuidado presentes en nuestra comunidad educativa. Paralelamente, se generaron espacios para reconocer las emociones y reflexionar sobre aquellas acciones cotidianas que favorecen el bienestar y el autocuidado.
Actividades en Enseñanza Media
Por su parte, en Enseñanza Media se desarrollaron acciones de sensibilización y promoción de la salud mental, mediante la elaboración de murales y la entrega de información sobre espacios y redes a los cuales acudir en caso de necesitar orientación, acompañamiento o apoyo en salud mental.
Asimismo, durante la formación se generó un espacio de conversación y reflexión con los estudiantes en torno a la importancia de cuidar nuestra salud mental, reconocer situaciones que requieren apoyo y comprender que pedir ayuda es una forma de autocuidado.
Estas instancias buscaron reforzar la importancia de contar con redes de apoyo, promover la búsqueda oportuna de ayuda y recordar que nadie tiene que enfrentar sus dificultades en soledad.
Una comunidad que escucha, acompaña y cuida
La jornada también permitió vincular este trabajo con la figura de San Nicolás de Tolentino, patrono de nuestro establecimiento, rescatando de su vida valores como la solidaridad, la escucha, el acompañamiento y la preocupación por quienes necesitan apoyo.
Su ejemplo nos recuerda que el cuidado no es únicamente una tarea individual, sino también una responsabilidad compartida que se construye en los vínculos y en la manera en que estamos disponibles para los demás.
De esta manera, junto con aprender a reconocer nuestras propias necesidades y pedir ayuda cuando la necesitamos, la jornada buscó recordar que los espacios de cuidado y el cuidado de la salud mental son también colectivos. Todos podemos contribuir acercándonos a quien lo necesita, preguntando cómo está, escuchando, acompañando y buscando apoyo cuando sea necesario, siguiendo el ejemplo de San Nicolás de Tolentino y su vida marcada por la cercanía y el servicio hacia los demás.
Esta jornada marca el comienzo de distintas acciones que se desarrollarán en torno a la prevención y promoción de la salud mental, buscando fortalecer progresivamente una cultura escolar en la que hablar de nuestras emociones, cuidarnos, pedir ayuda y acompañar a otros sean comprendidos como parte fundamental del bienestar.
Porque cuidar nuestra salud mental también es reconocer lo que sentimos, saber a quién acudir y recordar que todos podemos ser parte de una red que escucha, acompaña y cuida.



























